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LA
GRAVE
La Grave
no es una estación de esquí. Es un gran dominio
de alta montaña accesible mediante dos tramos de
teleférico y un telesquí, y con un desnivel
de 2200 metros. Por lo tanto aquí no hay pistas,
tan solo un par de itinerarios orientativos y mucho terreno
esquiable con una cierta dificultad.
Esto
el algo que tiene que tener presente el que visita este
área, ya que los riesgos a los que se va a tener
que enfrentar son diversos y uno tiene que tomar las medidas
necesarias para hacer frente a los mismos con seguridad.
Muchos accidentes se producen por personas que ignoran esta
circunstancia y bajan siguiendo alegremente las huellas
de otros sin saber donde van, hasta que se encuentran un
cortado de 40 metros que sólo se puede bajar rapelando...

El que va a
La Grave debe saber lo que se va a encontrar en cuanto a
nieve. Si uno espera grandes extensiones de nieve virgen
e inmaculada no lo va a tener fácil. Deberá
estar pendiente de las condiciones y aprovechar las nevadas
recientes. Nieve virgen y remonte mecánico
son conceptos normalmente incompatibles. También
lo son aquí. En particular, los itinerarios clásicos
se convierten en inmensos campos de bañeras amorfas
en cuanto pasan unos días desde la última
nevada.
Otro apartado
a tener en cuenta es el del equipo. La
mayoría de los itinerarios comienzan en terreno glaciar
y por lo tanto agrietado, por lo que, aparte de prudencia,
es necesario al menos llevar un arnés para facilitar
un posible rescate en caso de caída en una grieta.
Por supuesto, el riesgo de avalanchas está presente
como en cualquier zona de montaña, agravado por la
inclinación del terreno. Es fundamental por tanto
llevar el equipo mínimo de seguridad frente a los
aludes.

El glaciar
de La Girose, en la parte superior del dominio
Aquí,
más que en ningún otro sitio, es muy conveniente
contratar los servicios de un guía. Aparte de mostrarnos
itinerarios a los que por nuestros propios medios nos resultaría
imposible acceder, nos permitirá progresar con seguridad
y hará que nos marchemos de allí con un buen
sabor de boca.
El terreno
en La Grave es muy variado. Fuera de los itinearios clásicos,
predominan los corredores debido a la compleja orografía
del terreno. Grandes canales de aludes descienden desde
el plató glaciar en torno a los 3000 metros hasta
al valle, con lo que muchos corredores superan los 1000
metros de desnivel, e incluso los 1500 m. También
hay bajadas por zonas abiertas, pero siempre con una cierta
pendiente. Y los amantes de lo extremo igualmente encontrarán
aquí terreno donde ver colmadas sus aspiraciones.


UN POCO
DE HISTORIA
A principios
de los años 70 se le encargó al ingeniero
especializado en remontes mecánicos Denis Creissels
el diseño de un sistema que permitiera dar servicio
al área de Les Vallons de la Meije, situada en la
vertiente norte de ese macizo.
Así
nació el Teleférico de los Glaciares de la
Meije, cuyo primer tramo entró en servicio en 1976
y el segundo en 1978. El remonte estaba a medio camino entre
un teleférico con dos cables, portador y tractor,
y un telecabina con varias cabinas, de manera que con un
funcionamiento pulsante, mucho más sencillo y económico
que el de un sistema desembragable, se adaptaba perfectamente
a las condiciones orográficas y climáticas
de la zona.
Los comienzos
no fueron sencillos. Creissels tuvo que poner dinero de
su bolsillo para que el remonte viera la luz. En otoño
de 1976 la estación inferior del teleférico
fue dinamitada. Los autores del hecho nunca fueron capturados.
A pesar de
las dificultades, los dos tramos del teleférico continuaron
su actividad con normalidad hasta 1986, momento en que tuvo
que cesar su funcionamiento debido a problemas económicos
en la empresa que explotaba el servicio y que le impedían
hacer frente las inversiones necesarias para adaptarlo a
la normativa se seguridad, lo que supuso su cierre durante
18 meses y que el propio Creissels tuviera que salir al
rescate y tomar las riendas. Así, en 1988, ya conforme
a las normas, con una capacidad de transporte de 400 personas
a la hora tal como lo conocemos ahora, el Teleférico
de los Glaciares de la Meije renació.

La primera
actuación a partir de ese momento fue la construcción
de un telearrastre sobre el Glaciar de La Girose, que lo
acercaba a la estación de Les 2 Alpes.
Los siguientes
años tampoco fueron fáciles para la explotación
del dominio. A pesar de que supuso un incremento importante
de la población del valle a partir de los años
90, su explotación continuó generando cuantiosas
pérdidas. De hecho, sólo se consiguieron beneficios
entre los años 2000 y 2003, y de nuevo la balanza
ha vuelto a ser negativa desde 2004.
A las dificultades
económicas se unen los problemas de seguridad que
supone mantener un dominio esquiable de estas características.
La responsabilidad en el control de las condiciones de seguridad
del dominio le han hecho enfrentarse a diversas denuncias
por accidentes producidos, como sucedió en 1988 y
1996 como consecuencia de la muerte de dos personas y de
la que fue declarada responsable la empresa que gestiona
La Grave.
Esperemos que,
a pesar de las dificultades, podamos seguir disfrutando
durante muchos años de este pequeño paraíso
del esquí fuera de pista.
EL
DOMINIO
El dominio
esquiable de La Grave es amplio y variado. Desde su parte
más alta infinidad de itinerarios nos conducen al
valle por líneas de dificultad diversa. A continuación
se hace una descripción general de los diferentes
sectores.

1-
VALLONS DE LA MEIJE
Situado en
la zona oriental del dominio, es una de las dos zonas clásicas
(junto con los Vallons de Chancel), en la que se encuentran
algunos de los itinerarios más frecuentados. Desde
la salida del telecabina, a 3200 metros, dirigirse hacia
la derecha para introducirse en el valle situado a los pies
del macizo de La Meije, por el que podremos descender siguiendo
múltiples variantes hasta la primera estación
intermedia P1 (1700) o hasta el pueblo si la innivación
lo permite.




Descendiendo
por los Vallons de la Meije
2-
COULOIRS TRIFIDES
Este sector
incluye algunas variantes de cierta dificultad muy frecuentadas
debido a la facilidad de su acceso desde la salida del telecabina,
y que nos llevan hasta la zona del punto anterior.

3-
PAN DE RIDEAU
Descensos de
gran dificultad que discurren por terreno de fuerte pendiente
(50-55º) y muy agrietado bajo la cara norte del Rateau,
en el extremo más oriental del dominio.
4-
VALLONS DE CHANCEL
La otra zona
clásica (junto con los Vallons de la Meije) y la
más frecuentada, pues es aquí donde se encuentran
los descensos de menor dificultad. Los itinerarios comienzan
a la salida del telecabina, a 3200 m, o en la parte superior
del dominio, a 3550 m, pudiendo descender hasta cualquiera
de las dos estaciones intermedias o hasta el pueblo.

Itinerario
clásico en los Vallons de Chancel

Rocky
Garden, una de las variantes del sector
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