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El esquí en pendientes fuertes o "esquí de pendiente",
basado habitualmente en descenso de corredores, es una modalidad
con algunas particularidades dentro del esquí de montaña.
La principal, aparte lógicamente de la dificultad técnica
y el riesgo añadido que entraña, es que, mientras
en los itinerarios clásicos de esquí de montaña
generalmente el objetivo es alcanzar con esquís una determinada
cumbre, un collado, o cualquier otro hito geográfico, o realizar
una travesía entre diferentes puntos, con el aliciente de
los descensos en esquí, en este tipo de actividades el objetivo
principal es por encima de todo el descenso de una pendiente fuerte,
quedando en un plano totalmente secundario la ascensión o
el hecho de alcanzar la cumbre. Por este motivo, se ha considerado
conveniente hacer una sección independiente para este tipo
de descensos, separada de los itinerarios de esquí de montaña.
En este apartado se incluye una recopilación de este tipo
de descendos en los Pirineos. En todos los casos la ascensión
se realiza por medios propios, es decir, sin ayuda de remontes mecánicos.
Los descensos que se hacen en las inmediaciones de las estaciones
de esquí utilizando remontes para subir se dejan para el
apartado de "freeride" por entender que responden a otra
filosofía totalmente alejada del alpinismo.
A pesar de que ninguno de los descensos que se han incluido entraría
dentro de lo que se puede considerar "esquí extremo",
huelga decir que en todos los casos se requiere un elevado nivel
técnico, conocimiento de la alta montaña invernal
y una buena forma física. Además se debe ir adecuadamente
equipado, lo que incluye el casco, imprescindible en este tipo de
descensos en los que es habitual la caída de piedras.
Por otra parte, es muy importante tener en cuenta que los datos
que se dan sobre pendientes son sólo una aproximación,
y que en función de la cantidad de nieve éstas pueden
variar por la formación de cornisas u otras circunstancias.
Lo mismo sucede con la estimación del nivel de dificultad,
que en este caso se ha realizado de acuerdo con la escala Shashahanni,
por considerar que es la más precisa para el esquí-alpinismo.
Es sólo una estimación, variable según las
condiciones. Por último, recordar que estos descensos sólo
se deben abordar con la nieve totalmente estabilizada y nunca con
nieve dura.
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