REPORTAJES

CUATROMILES "ASEQUIBLES" EN EL ALTO VALAIS: BREITHORN Y ALLALINHORN

 

Por Javier Baratech

En la región Suiza del Alto Valais abundan las montañas que superan los cuatro mil metros de altura, y muchas de ellas son esquiables. Además, la existencia de centros de deportes de invierno en sus proximidades con numerosos remontes que ascienden a más de 3000 metros de altura hace que en ocasiones algunos de estos picos sean fácilmente accesibles en el día, lo que unido a la ausencia de dificultades técnicas en sus rutas normales los presenten habitualmente como "cuatromiles fáciles". De hecho, estos picos serán para muchos montañeros sus primeros cuatromiles y tal vez lo únicos que se puedan llegar a permitir.

No obstante, el que se los pueda considerar más o menos asequibles no significa que no sean peligrosos, significa simplemente que no tienen dificultades técnicas y sus ascensiones son relativamente cortas. Por el hecho de encontrarnos a alturas en torno a los cuatro mil metros en una cordillera como los Alpes, y de hacerlo además en condiciones invernales, tenemos que tener claro que nos vamos a ver expuestos a riesgos tales como las grietas de lo glaciares, aludes, condiciones meteorológicas que pueden ser extremas, etc, todo ello acentuado por la dificultad que puede implicar un rescate a esa altitud, y sobre todo por el hecho de que los que visitamos esas montañas provenientes de la península no estamos acostumbrados a desenvolvernos en ese medio como lo están los esquiadores-alpinistas locales para los que, por ejemplo, moverse por un glaciar es algo habitual.

En este reportaje se van a describir las ascensiones a dos cuatromiles de esa región que presentan una ascensión corta y cómoda, el Breithorn y el Allalinhorn.

EL BREITHORN (4164)

Durante la primavera de 2008 tuvimos ocasión de visitar esta montaña con motivo de una estancia de seis días en la que nuestra intención habría sido realizar otras ascensiones en la zona, como la del Castor y el Pollux, para lo que tomamos la decisión de alojarnos en un lugar estratégicamente situado que a la vez nos permitía como alternativa el acceso rápido al dominio esquiable de Zermatt y Cervinia en caso de que el tiempo no acompañara, como de hecho sucedió. Por eso, elegimos el refugio Guide del Cervino, situado justamente junto a la línea que marca la frontera entre Suiza e Italia, y más concretamente entre los dominios esquiables de Zermatt y de Breuil Cervinia, en el denominado Plateau Rosa, a 3480 m, justamente junto a la estación superior del teleférico proveniente de Cervinia.

Se trata de un pequeño edificio de dos plantas. La planta baja se utiliza como cafetería-restaurante para los esquiadores de pista durante la jornada de esquí. En la planta alta se encuentran unas pocas habitaciones que dan cabida a huéspedes que no busquen demasiadas comodidades. Las vistas desde su terraza son impresionantes, especialmente durante el aterdecer, con una bella panorámica del Cervino y de todas las demás montañas del entorno que se contemplan desde allí, a casi 3500 metros de altitud.

No obstante, lo habitual es ascender al Breithorn desde Zermatt, ya que mediante el teleférico Klein Matterhorn se llega todavía más arriba, a 3883 m. No obstante, hacerlo así tiene varias desventajas, como la necesidad de alojarse en el valle, mucho más caro por ser Suiza, o la imposibilidad de iniciar la ascensión de madrugada al tener que depender del teleférico. Además nosotros veníamos de Bérgamo, por lo que no nos quedaba más remedio que ascender por el lado italiano. Por otra parte, el hecho de dormir a 3500 metros durante varios días nos habría permitido tener una buena aclimatización en el caso de que el tiempo nos hubiera permitido encadenar otras ascensiones en la zona.

Sin embargo, las condiciones meteorológicas fueron muy adversas y no nos dieron muchas opciones, así que aprovechamos para esquiar en las pistas de Breuil Cervinia, Valtourmenche y Zermatt, que juntas forman un dominio esquiable cercano a los 400 km de pistas, con desniveles de más de 2000 metros hacia ambas vertientes. Resultaba un poco chocante levantarnos por la mañana para esquiar, y en lugar de comenzar subiendo, hacerlo bajando 1500 metros de desnivel hasta la base de la estación para adquirir el forfait.

 

 

Breuil Cervinia y una de sus pistas, verdaderas autopistas blancas

 

De las tres estaciones, sin duda destaca Zermatt, un lugar único que cualquier esquiador debería visitar al menos una vez en su vida, con un dominio esquiable inmenso, coronado por espectaculares glaciares, y con varios teleféricos que vertiginosamente salvan de golpe desniveles de cerca de 1000 metros, permitiendo encadenar descensos larguísimos.

 

 

 

 

El Matterhorn, Zermatt y algunas de sus peculiaridades

 

Todos los días amanecían con tiempo revuelto, aunque luego se arreglaran y nos permitieran disfrutar de estas estaciones. Sin embargo, para intentar una ascensión con esquís sólo salió un día decente, precisamente el último de los que permanecimos allí, que dedicamos a ascender el Breithorn. Casualmente, la tarde anterior habíamos aprovechado para foquear desde la estación inferior del teleférico, unos 650 metros de desnivel adicional, lo que nos permitió afrontar la ascensión a esta cumbre perfectamente aclimatados, además de hacerlo con la sensación de haber hecho un mayor desnivel.

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Actualizada el 16/9/09

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