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TENDENERA (2853)
La montaña que da nombre a toda las sierra, adornada por
una falda que permanece totalmente blanca durante más de
6 meses al año.
El acceso desde este valle se realiza siguiendo la pista de
La Ripera, de tráfico restringido, de manera que normalmente
se requiere una aproximación muy larga.
| Punto de partida |
Comienzo de la pista de la Ripera
(1200 m) |
| Desnivel acumulado |
1680 m |
| Duración aprox. de la
ascensión |
5 1/2 h |
| Orientación |
N |
| Nivel de dificultad |
S4 |
Para acceder hay que ir por la carretera que va desde Panticosa
al Balneario, tomando un desvío a la derecha a un km del
pueblo. Tras unos 500 m desde el desvío encontraremos una
explanada y el camino cortado con una barrera (1200 m). Dejar allí
el coche y avanzar por la pista durante unos 8 km hasta el denominado
Rincón del Verde, una preciosa rinconada al pie de los murallones
de la Sierra de Tendenera.
Desviarnos del camino hacia el este en busca de una amplia ladera
por la que ascenderemos haciendo una diagonal hacia el norte para
situarnos en la parte superior de una cascada, donde giraremos hacia
el este internándonos en un angosto valle colgado, tras pasar
por alguna zona un poco delicada y expuesta donde puede ser preciso
quitarnos los esquís y avanzar con el piolet y los crampones
si la nieve está dura.
Continuaremos por el mencionado valle, que poco después
se ensancha, pasando junto a una caseta de pastores. Nosotros seguiremos
avanzando hacia el este, ahora por laderas más amplias y
sencillas, hasta alcanzar el Cuello de Tendenera, a 2327 m. En ese
punto cambiaremos de dirección, para continuar hacia el sur,
manteniéndonos cerca de la divisoria entre el Valle de Tena
(La Ripera) y el del Ara (Valle de Otal). Llegando así al
pie de una pala con una cierta inclinación que posiblemente
tendremos que ascender con crampones, alcanzando una zona más
llana situada a 2700 m.
Desde allí, iremos en busca de la cima en dirección
oeste, mientras el terreno va ganando en inclinación y se
va convirtiendo en una cresta cada vez más estrecha. Muy
cerca ya de la cumbre, en la parte más afilada de la cresta,
encontraremos un paso que produce cierta impresión por su
estrechez y los abismos que se contemplan a ambos lados del mismo.
Se trata de un tramo muy corto, apenas unos metros, pero, según
las condiciones y la experiencia de los participantes en la ascensión,
puede ser preciso utilizar algún medio para asegurar en caso
de que se quiera llegar hasta la misma cumbre, lo que, por otra
parte, nunca es una obligación.
El descenso se realizará aproximadamente por el mismo itinerario,
si bien, puede ser interesante no pasar por el Cuello de Tendenera
haciendo un descenso más directo por las amplias palas situadas
al norte del pico, posibilidad que se deberá haber estudiado
durante la ascensión.

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