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PICO NEVERAS
(2892)
Un pico algo aislado en un entorno muy salvaje y con una preciosa
pala cimera.
| Punto de partida |
Baños de Panticosa (1630
m) |
| Desnivel acumulado |
1550 m |
| Duración aprox. de la
ascensión |
4 h |
| Orientación |
O |
| Nivel de dificultad |
S4 |
Comenzar la marcha en la nueva urbanización que se ha contruido
sobre los restos del antiguo Balneario de Panticosa, dirigiéndonos
hacia un hotel con la fachada en imitación madera. Subir
las escaleras que hay a la derecha, donde empieza el sendero a Brazatos.
Tomarlo y continuar por un amplio camino hasta una enrevuelta al
poco de empezar, de la que sale en línea recta un sendero
algo más estrecho que seguiremos durante unos minutos. En
una curva veremos un gran paraaludes al pie de una canal. Dejaremos
el sendero y entraremos en la gran canal.
Esta es la parte más dura de la ascensión debido
a que el desnivel a salvar por la canal es importante, y a veces
no resulta fácil avanzar por los árboles, que nos
impiden hacer zig-zags más amplios.
Finalmente, a unos 2100 m la pendiente se suaviza. Continuaremos
ascendiendo entonces hacia nuestra izquierda (NE), por unas palas
con cierta pendiente dejando a nuestra derecha los resaltes rocosos
y canales que descienden del pico de Labaza.
Así alcanzaremos el circo de Labaza, con el ibón
del mismo nombre. Lo rodearemos por el este y seguiremos ganando
altura en dirección al collado situado entre el pico Chuans
y los dientes de Batanes, a unos 2740 m. Podemos aprovechar para
ascender hasta el primero de los Dientes de Batanes.
Con el Ibón de Bramatuero Alto a la vista, nos quitaremos
las pieles de focas e iniciaremos una suave bajada seguida de una
larga media ladera para pasar por encima de un promontorio situado
en la orilla este del ibón, tratando de no perder mucha altura
que luego habrá que recuperar. Así nos situaremos
al pie del Pico Neveras.
Volverenos a poner las pieles de foca e iniciaremos la ascensión
por una vaguada que nos conducirá a la amplia pala cimera
por terreno que en ocasiones tendrá una cierta pendiente.
Si las condiciones de la nieve lo permiten, llegaremos hasta la
cima con los esquís puestos, donde tendremos una visión
privilegiada del macizo del Vignemale.
El descenso lo haremos por el mismo itinerario.

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