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CULIBILLAS (2528
m)
El itinerario que se describe incluye un descenso espectacular
en la cara NE de esta montaña que a pesar de no destacar
especialmente por su altura tiene un ambiente muy alpino. Este itinerario
requiere un cierto nivel técnico ya que tiene varios puntos
de paso obligado con una pendiente pronunciada. Aparte de eso, lo
más importante a tener en cuenta es que discurre por laderas
muy propensas a que se produzcan aludes de grandes dimensiones debido
a que se acumula gran cantidad de nieve y se forman grandes placas
de viento con los frentes de S y O. Por ello, sólo se debe
abordar con la nieve totalmente estabilizada, teniendo en cuenta
que aquí la nieve tarda bastante en asentarse por ser una
zona muy resguardada.
| Punto de partida |
Aparcamiento de Anayet (1730
m) |
| Desnivel acumulado |
820 m |
| Duración aprox. de la
ascensión |
2 1/2 h |
| Orientación |
NE |
| Nivel de dificultad |
S4 |
Partir del aparcamiento de Anayet y ascender paralelos a la pista
de esquí del mismo nombre en dirección S hasta aproximadamente
los 2000 m, donde encontraremos una vaguada muy visible que desciende
por el valle que queda a nuestra derecha, desde el mismo pie del
Pico Royo que es la pirámide rocosa que cierra el valle por
la izquierda, fácilmente identificable.
Nos separaremos de la pista y subiremos cómodamente por
la vaguada hasta un amplio llano. Subir haciendo zig-zags por una
pala algo más inclinada situada al oeste de ese pico, y tras
un rellano, continuar subiendo hacia el SO por una zona en la que
de nuevo la pendiente se incrementa, hasta alcanzar un pequeño
collado sobre la Canal de Izas situado a unos 2390 m. En ese punto
giraremos 90º hacia el NO, para ascender unos sencillos resaltes
que quedan a la derecha del collado. Según la cantidad de
nieve, es muy posible que en ese tramo nos tengamos que quitar los
esquís. Poco a poco la pendiente se va suavizando, hasta
que lleguemos a una zona casi plana, donde hay una cota secundaria
de 2466 m que rodearemos por la izquierda. Es importante que recordemos
este punto de cara a la bajada, ya que es la entrada al descenso.
Seguiremos por una zona con escasa pendiente hasta un punto en
el que tendremos que descender ligeramente a un pequeño collado,
en el que comienza el último tramo de la ascensión,
que es la arista que desciende desde la cima. Antes de ese pequeño
collado habremos dejado los esquís, ya que lo más
probable es que la arista la tengamos que subir y bajar andando.
La ascensión por dicha arista no tiene porqué plantear
ningún problema. Así alcanzaremos la cima.
La bajada la haremos por el mismo itinerario hasta justo antes
de llegar a la mencionada cota de 2466 m, también llamada
Espalda de Culibillas, donde comienza un tubo que nos abre el acceso
a las amplias palas de la vertiente NE.
El primer tubo tiene una cierta pendiente y nos obligará
a extremar las precauciones, sobre todo si la nieve está
dura. Así llegaremos a un circo con forma de anfiteatro,
colgado sobre el valle. Saldremos de él por el lateral derecho,
donde encontraremos un segundo tubito, más fácil,
que nos depositará en una zona más llana.
Para alcanzar el valle desde allí hay varias opciones que
habremos estudiado desde abajo al iniciar la ascensión. La
más sencilla es un tubo con cierta pendiente que comienza
bajo un arbolito que nos puede servir de indicación para
encontrarlo desde arriba. Durante la subida, cuando estudiemos desde
abajo la mejor opción para este tramo, tomaremos alguna referencia
(como el árbol mencionado) que nos ayude a localizar la entrada
al tubo que se haya elegido.
Así llegaremos al valle que forma el Barranco de Culibillas,
y desde allí por terreno sencillo alcanzaremos el punto de
partida, aparcamiento de Anayet.

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